Dilapida recursos Fidel Herrera, afirma AMLO; pedirá auditar su gestión

El mapache que mal gobierna Veracruz ha gastado en publicidad $3 mil millones, dice

Dilapida recursos Fidel Herrera, afirma AMLO; pedirá auditar su gestión
"A mí me pueden llamar peje, pero no lagarto", señala durante una gira por ese estado
ANDREA BECERRIL

Filomeno Mata, Ver., 18 de agosto. Andrés Manuel López Obrador exigió al gobernador del estado, Fidel Herrera Beltrán, dejar de dilapidar los recursos públicos, ya que tan sólo en propaganda y publicidad ha gastado 3 mil millones de pesos.

Adelantó incluso que pedirá a los legisladores del Frente Amplio Progresista (FAP) promover la realización de una auditoría a la gestión de ese "mapache y ladrón" que mal gobierna en Veracruz.

El político tabasqueño habló así en este municipio indígena, uno de los cinco más pobres de la entidad, donde recientemente fallecieron 17 niños afectados por el cólera, debido a la contaminación de los mantos acuíferos de la localidad. Desde el templete, "el presidente legítimo de México" podía ver a niños descalzos, a hombres y mujeres con los pies llenos de polvo, porque los caminos no están pavimentados.

Su discurso, por ello, lo centró en los despilfarros de Herrera Beltrán, en el uso del presupuesto estatal para apoyar a los candidatos del PRI con miras al proceso electoral del próximo 2 de septiembre en que se elegirá a ediles y diputados locales.

"Es una vergüenza que ese mapache y ladrón se esté gastando 3 mil millones de pesos en propaganda electoral, en lugar de construir carreteras.

Más tarde, en otro de los ocho municipios que recorrió, Coyutla, también de alta marginación, siguió con el tema:

Señaló que no puede tolerarse que Fidel Herrera se gaste el dinero de los veracruzanos "para pintar todo el estado de rojo, de un rojo chillón que hasta duele la cabeza".

Se refirió así a una queja constante que le han formulado dirigentes de oposición y ciudadanos, ya que el gobernador decidió pintar las clínicas, hospitales, escuelas y hasta los postes de color rojo, el mismo que ahora utilizan los candidatos priístas en su propaganda de campaña.

En su segundo día de gira por el estado, López Obrador anda de la sierra a la costa en el Golfo de México y en todos los sitios exigió a Herrera Beltrán sacar las manos de las elecciones de septiembre y no utilizar el dinero destinado a la población en promover su imagen y la de su partido.

"He recorrido casi 200 de los 212 municipios del estado y no hay ninguna obra. Ya no hablamos de las comunidades indígenas, sino de la mayoría de las cabeceras municipales ", recalcó en Mecatlán, otra comunidad habitada mayormente por etnias totonacas.

Acompañado por los senadores Arturo Herviz (PRD) y Dante Delgado (Convergencia), así como por el diputado José Manuel del Río Virgen, el "presidente legítimo" aprovechó para marcar diferencias entre los gobiernos perredistas y los que encabezan el PRI y el PAN.

Puso como ejemplo al jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, quien, dijo, continuó con los programas sociales puestos en marcha en el sexenio anterior y acaba de anunciar, hace cinco días, uno nuevo: becas mensuales para 210 mil estudiantes de preparatoria, que significan una inversión de mil 200 millones de pesos.

Aun con la importancia que reviste el programa, su costo es menos de la mitad de lo que Herrera Beltrán gasta en propaganda y publicidad, remarcó, e hizo notar que Ebrard puede emprender esa obra porque gobierna la capital del país de manera austera. Por la tarde, López Obrador estuvo en dos municipios costeños, Gutiérrez Zamora y Tecolutla, y ahí señaló que la desgracia de Veracruz es que se trata de un "estado rico, con pueblo pobre, un estado petrolero y pueblo sin dinero".

Apoyo y pleitos

López Obrador recibió ayer el apoyo de miles de veracruzanos, pero se enfrentó también a los problemas que arrastra el FAP, por las divergencias entre el PRD y Convergencia en torno a las candidaturas. De los ocho municipios que recorrió, sólo en dos, Coyutla y Espinal, se lograron candidaturas comunes.

En el primer punto de la gira, el municipio serrano de Progreso de Zaragoza, el ex jefe de Gobierno del DF se vio obligado a encabezar dos concentraciones, una con el candidato de Convergencia, Roberto Francisco García, y otra con el perredista Gumaro Garrido.

Al segundo mitin, en el centro de esa localidad enclavada en la sierra, bajaron militantes de Convergencia y el tabasqueño creyó oportuno llamarlos a la unidad y a reconsiderar una única candidatura. Sin embargo, de inmediato comenzó una guerra de consignas y de ondear banderas amarillas y naranjas.

Ante esto, López Obrador optó por proponerles un acuerdo. Que hubiera el compromiso de no votar por el PRI o el PAN, lo que los cerca de 2 mil perredistas y miembros de Convergencia aceptaron gustosos.

Pese al incidente, el "presidente legítimo" decidió que no ha habría más mítines dobles y deploró que los dirigentes no sean capaces de lograr la unidad. En la concentración, también masiva, con que cerró la jornada anoche, en Tecolutla, los candidatos a la alcaldía, la perredista Carmen Belén Lihaut y Marco Antonio Cruz Rodríguez, de Convergencia, fueron objeto de rechiflas cuando les tocó hablar.

Los perredistas abucheaban a Cruz Rodríguez y los de Convergencia -que eran menos- a Lihaut; López Obrador tuvo que meterse a fondo para calmarlos y hacerles entender que la unidad es fundamental para ganar.

"Divididos, puede darse el caso de que les quiten el triunfo los del partido de los mañosos o de los corruptos", insistió y pidió que reconsideraran la posibilidad de una sola candidatura. "Ahí les dejo este asunto a ustedes y los dirigentes".

Como estaba en tierras tropicales y para desmarcarse por completo de políticos como Herrera Beltrán, advirtió que a él lo pueden acusar de muchas cosas, pero nunca de ladrón o ratero: "Me pueden decir peje, pero no lagarto".

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