HISTORIAS DEL PLANTÓN (5): ¡Dichosos los pobres!

HISTORIAS DEL PLANTÓN (5): ¡Dichosos los pobres!

La mayoría de ustedes sabe que estuve en el Plantón del Zócalo, en el Campamento de Hidalgo, desde que comenzó, el 30 de Julio, hasta que se levantó, el 15 de Septiembre...

Entre las muchas actividades que se realizaron durante esos días hubo un concurso llamado “Cantando por un conteo”. La invitación era para un representante de cada Campamento... A pocos días del concurso le pregunté a Ubaldo, el encargado de actividades culturales de nuestro Campamento, quién iría por Hidalgo. Me dijo que ya le había preguntado a varios y que nadie se animaba. Y me preguntó: “¿Usted canta?”. Le contesté: “De músico, poeta, cantante y loco, todos tenemos un poco... Así que si nadie más se anima yo representaré a Hidalgo con mucho gusto”...

Así que, el día de la semifinal, cuando fue mi turno, subí al estrado temblando de nervios, ante un zócalo repleto... Subí con la guitarra que Esteban había llevado al Campamento y vestido de sotana (la mayoría de ustedes ya sabrán que, entre otras cosas, soy Diácono católico). La estola que cruzaba mi pecho tenía una imagen de la Virgen de Guadalupe... Sinceramente pensé que me chiflarían nada más de verme pues sabía perfectamente de la triste imagen de la Iglesia y de los sacerdotes ante la izquierda en general y ante ese Movimiento en particular que era criticado por Rivera y Sandoval y otros jerarcas católicos. Pero no. No me chiflaron. Me recibieron con un silencio curioso y expectante...

Y, antes de comenzar mi canción, les dije más o menos esto: “Soy sacerdote católico y estoy aquí, en el campamento de Hidalgo, desde que nuestro legítimo Presidente López Obrador nos invitó a quedarnos... Y aquí seguiré, hasta que él nos diga otra cosa... Tomé la decisión de quedarme a vivir aquí y de subir esta noche ante ustedes para decirles a todos, con mi canto, con mi palabra y, sobre todo, con mi vida, que... ¡Dios está con y en este Movimiento!... Más allá de lo que digan la derecha mentirosa o los medios vendidos o incluso los jerarcas de la Iglesia que traicionan el Evangelio: ¡Dios está con su pueblo y con sus legítimas aspiraciones de verdad, de justicia y de voto por voto! ¡No tengan duda de eso!... La canción que voy a cantarles la compuse yo, en estos días. La canción intenta expresar lo que ustedes, los más pobres en este Movimiento, me han enseñado en estas jornadas de Resistencia. La canción se llama “Dichosos los pobres” y refleja mi comprensión en estos días de tres frases de Jesús que no comprendí cabalmente durante mis estudios de Teología pero que ustedes y sus actitudes me hicieron comprender: ‘Dichosos los pobres... Dichosos los que lloran... Dichosos los pacientes’... Así que... ¡Ustedes hicieron esta canción! ¡Gracias a todos por su pobreza, por sus lágrimas y por su Resistencia!”...

Desde que comencé a hablar, y luego durante el canto, la Asamblea Permanente me “interrumpía” constantemente con gritos de apoyo y aplausos... ¡Yo no lo podía creer! ¡Esperaba rechifla y recibía un montón de cariño y de afecto!... Pero... Ya lo comprendo... ¡Así es este Movimiento! ¡Así son los más pobres en nuestra hermosa Cuarta República!... Aquí les comparto la letra de la canción y prometo pronto hacerles llegar la música:


¡DICHOSOS LOS POBRES!

Dichosos los pobres,

los que nada son...

Pues es para ellos

el Reino de Dios...

¡Reino de justicia,

de Liberación!

¡Felices los pobres

pues saben amar!

¡Felices los pobres

que jamás se esconden

cuando algo hay que dar!

¡Felices los pobres

que, humildes y nobles,

saben esperar!

¡Felices los pobres!

¡Todo lo tendrán!

Dichoso el que llora,

¡consuelo hallará!

Su dolor, su llanto,

¡fecundos serán!

¡Presente en su hermano

Dios lo abrazará!

¡Feliz el que llora!

¡Su llanto trae Paz!

¡Feliz el que llora

y así colabora

a que el Bien llegue ya!

¡Feliz el que llora

y acerca la hora

de la Libertad!

¡Feliz el que llora!

¡Todo lo obtendrá!

Dichoso el paciente,

¡todo lo obtendrá!

La tierra y el cielo

serán su heredad.

Dichoso el paciente,

¡vencedor será!

¡Feliz el paciente!

¡No fracasará!

¡Feliz el paciente

que se hace más fuerte

en la adversidad!

¡Feliz el paciente

que sigue de frente

sin ceder jamás!

¡Feliz el paciente!

¡Victoria traerá!


Con esta canción, y con el apoyo de la Asamblea Permanente pasé a la final de la semana siguiente y, nuevamente con la votación mayoritaria de la Asamblea de Resistencia,... ¡gané el primer lugar en un empate con Wendy, una compañera de Michoacán que cantaba precioso!... ¿Pueden creerlo?... Pero lo que gané, sobre todo, fue el cariño y la solidaridad de mis compañeros y compañeras de Resistencia en todos los campamentos, que, desde entonces, me conocieron como “el cura de Hidalgo” (apodo que se le ocurrió la noche de la semifinal a la gran Jesusa Rodríguez)...

¡Les mando un abrazo enorme!

Álvaro, ciudadano de la Cuarta República

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