Epidemia de Influenza o ¿Pretexto para declarar un estado de excepción?



Estas líneas las estoy redactando a unos minutos de escuchar en la radio en una de las estaciones del IMER, sobre la declaratoria de emergencia emitida por el Gobierno Federal ante una epidemia de influenza.

Dice un viejo refrán: Piensa mal y acertarás, y espero sinceramente que no sea este el caso.

En concreto, existe un serio peligro para los habitantes del Distrito Federal y del Estado de México, que es donde se ha anunciado esta alerta sanitaria que conlleva por lo pronto a la suspensión de clases en todos los niveles escolares.

Existe en nuestra actual Constitución, en su artículo 29, las reglas para suspender garantías individuales y sociales (o sea nuestros derechos) en caso de invasión, perturbación grave de la paz pública o de cualquier otro que ponga a la sociedad en grave peligro o conflicto, como sería por ejemplo una epidemia.

Lo feo es que esta facultad para suspender garantías le corresponde ejercerla al Presidente de los Estados Unidos Mexicanos, no le hace que sea espurio, con la anuencia de los secretarios del gabinete, el Procurador General de la República y la aprobación del Congreso de la Unión.

Ahora bien, nuestros derechos pueden suspenderse bien en todo el país o bien, solo en determinadas partes de éste, como sería en el presente caso el Distrito Federal y el Estado de México.

Y hay más: la suspensión de garantías conlleva un verdadero peligro para los ciudadanos, que desgraciadamente en la actualidad vivimos bajo un gobierno ilegítimo, pues la suspensión implica que se otorguen al Presidente las facultades necesarias para que se haga frente a la emergencia, o sea que se le convierta constitucionalmente en un dictador.

Ya existe un antecedente de esto en nuestra historia jurídica, después de que México declarara la Guerra a las Potencias del Eje, y entrara así a la Segunda Guerra Mundial, se declaró el Estado de Excepción en todo el territorio nacional, por supuesto, en aquella época se trato de un mal necesario, pero que de todos modos nos dejó una secuela muy siniestra, que fueron las llamadas partidas secretas del Presidente, o sea, un dinero que cada año se ponía a disposición del Ejecutivo de la Unión, del cual no estaba obligado a rendir cuentas.

Así es que como ven, el peligro es real e inminente, tenemos que estar atentos para que no se use de pretexto una epidemia o cualquier otra eventualidad, como por ejemplo un desastre natural, para que el Gobierno Federal declare un Estado de Excepción en nuestro país o en una parte de éste.

Extrañamente esta emergencia epidemiológica coincide con una reticencia a la aprobación de las reformas en materia de seguridad pública, que como saben, entrañan serias violaciones en materia de derechos humanos, pues precisamente, se pretende que el Presidente goce de facultades amplísimas para decretar el estado de excepción ante algunos supuestos detallados en la iniciativa entre los cuales destaca el de sublevaciones populares.

Sin embargo, ojalá me equivoque.

L.D. Jesús Palma.

AMLO TV

http://soberaniapopular.blogspot.com

http://resisteacapulco.blogspot.com

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Antes que nada quiero decirte que respeto tu punto de vista y que no es mi intención criticar del todo lo que haz publicado, sin embargo hay ciertas cosas que me gustaría comentar acerca de el texto que publicaste.

Estoy de acuerdo en que uno como individuo no debe conformarse con lo que nos dicen los medios, sino que uno debe indagar en la información en la medida de lo posible, pero el punto en el que difiero de tu opinión es en que creo firmemente que el el objetivo de culquier gobierno es el bienestar de la gente (o al menos debería) y honestamente no veo de que manera estan suspendiendo nuestros derechos constitucionales. Yo soy estudiante universitario y estoy muy interesado en asistir a clases sin embargo creo que la decision de suspenderlas temoralmente me parece una medida oportuna y un sacificio mínimo en relacion al beneficio que esto nos trae a todos como sociedad en general. Me parece correcto que tengas en mente el antecedente de que el porblema que planteaste fué real en algún punto de la historia de nuestro país. Como mexicano yo tambien espero que no estes en lo correcto, pues nuestro pobre país ya tiene sufiecintes problemas, pero creo que hay que pensar de manera mas positiva, estar unidos y cooperar por el bien de todos, pues al final no importa que partido político apoyes, que color de piel tengas, ni si quiera tus convicciones personales, o posicion socio-económica, porque al final todos somos humanos de nacimiento y mas importante aún, somos mexicanos por la gracia de Dios!

Te envío un saludo fraternal, muchas gracias por tu tiempo para leer este comentario.

Modesto Sánchez Salinas dijo...

Ante la situación actual de crisis por la "Epidemia de influenza porcina", y dado que hay una dispercion de los comentarios con sus interpretaciones respectivas, la constitución de una "Comisión Ciudadana" nos ayudaría a dar certidumbre y confianza a los que como el que escribe trata como padre de familia mantener a la familia en el mejor estado anímico para enfrentar este trance.

Propongo al Dr. Ernesto Lammoglia y al Escritor Carlos Fuentes.

Atentamente

Modesto Sánchez Salinas

PANICO Y TEMOR VULNERAN....
ALEGRIA Y AMOR FORTALECEN.

¡VIVA MEXICO!