Miss Encubridora

TERCERA Sesión Seminario de Transdisciplinas

A TODOS LOS AMIGOS, CÓMPLICES CULTURALES Y AFICIONADOS A LAS ARTES TRANSDISCIPLINARIAS, desde las carreras artísticas y visuales hacia otras profesiones y acciones sociales y políticas desde lo cultural,

A TODOS los interesados en cambiar para mejorar esta dimensión en la que estamos insertos, enriqueciendo las formas de pensar existentes a través de la transversalidad y las intersecciones entre artes, ciencias y tecnologías,

Gracias al apoyo de la Secretaría de Cultura del Gobierno del Distrito Federal

Los invitamos a la TERCERA sesión de nuestro Seminario Permanente de Transdisciplinas 2007 el próximo martes 24 de Abril, ahora en la siguiente sede:



LA CASA DEL POETA Alvaro Obregón No. 73 Entre Córdoba y Mérida Colonia Roma

Teléfonos: 55 33 54 56 y 52 07 93 36

Donativo $50.00

Ahora estará con nosotros JOSÉ GORDON

José Gordon (México, D.F., 1953). Novelista, escritor de ensayos y traductor. Licenciado en Comunicación, concibió y condujo la revista Luz verde en Canal 22. En torno a este trabajo, el escritor Augusto Monterroso señaló que era dignificante del periodismo cultural. Fue también jefe de información y conductor del Noticiario cultural 9:30 de Canal 22, red de noticias que obtuvo el Premio Nacional de Periodismo y el reconocimiento de la UNESCO por su propuesta de difusión del arte y del pensamiento. Autor del libro Al Filo de la Ciencia, nos hablará de la creatividad en el arte y en la ciencia y de las contaminaciones entre ambos campos del conocimiento.

Ahí nos vemos,

Maris Bustamante, Magdalena Mas y Efraín Parada Centro de Artes, Humanidades y Ciencias Transdisciplinarias
CAHCTAS, S.C. Insurgentes Centro No 23 interior 702
Colonia San Rafael
México, D.F. CP: 06470
Teléfono: 55 35 42 50
www.cahctas.org

Nota: La Red de Blogs se limita únicamente a reproducir la anterior información integra como se envió a nuestro correo electrónico, son responsables de ella las personas citadas que son la fuente de esta información. Gracias.

Separador enviado por Sal

Mensaje de la Secretaria de Educación, Ciencia y Cultura

AL: ¿Existe una situación revolucionaria en América Latina?

AMERICA LATINA… ARGOS: ABRIL 18 DE 2007…

Por: Heinz Dieterich

Rebelión

1. La interrogante más política de América Latina

Probablemente la pregunta política más trascendental de América Latina en este momento se refiere a si se encuentra en una situación revolucionaria o no. Es la pregunta estratégica más importante porque la viabilidad de las tres megapropuestas del futuro latinoamericano -el desarrollismo regional, el socialismo del siglo XXI y la alianza orgánica entre los Pueblos y los Estados progresistas- depende esencialmente de su realismo frente al statu quo.

Para responder a la interrogante usamos un sencillo modelo, que reduce el complejo concepto situación revolucionaria a dos parámetros decisivos: a) La fisonomía del poder de la vanguardia revolucionario y b) La institucionalidad de ruptura que pretenden establecer las fuerzas revolucionarias. Determinando los atributos (valores) de ambos parámetros para las revoluciones burguesas y socialistas del pasado, obtenemos un paradigma o modelo histórico de la situación revolucionaria en la época moderna, que permite clasificar el contenido revolucionario de la actualidad latinoamericana.

2. La fisonomía del poder revolucionario

2.1. El poder revolucionario es un poder de facto frente a la institucionalidad y las fuerzas del antiguo régimen. Tiene que ser un poder de facto, porque desde la legalidad establecida es la ruptura del orden constitucional. La legalización de este poder es post festum. La espada se vuelve ley sobre el hecho consumado de la victoria. Los vencedores, constituidos en Asamblea Constituyente originaria, se conceden una nueva Magna Carta Libertatum, una “Gran Carta de las Libertades”, hecha a su medida. La fase de transición entre el poder bruto y el poder normativo varía. La primera constitución soviética se hizo en 1918, la china en 1954 y la cubana en 1976.

2.2. En su esencia, el poder revolucionario no puede ser legislativo ni judicial ni mediático. La precondición de su triunfo es la índole ejecutiva-polí tico-militar. Es el ejército de Cromwell, el new model army de los Ironsides, que le permite derrotar, primero, a la contrarrevolució n monárquica y, después, acabar con el parlamentarismo corrupto. Es el Comité de Salud Pública de los jacobinos que liquida a la aristocracia feudal. Son los soviets, el Partido y el germen del Ejército Rojo que permiten la toma del Palacio de Invierno y la disolución de la Asamblea Constituyente, para -después de ser instruido por treinta mil exoficiales zaristas- derrotar a los ejércitos blancos e intervencionistas.

2.3. El poder es originario, porque se levanta sobre los escombros de las Fuerzas Armadas del ancien régime. En la práctica, esta propiedad confiere una amplia discrecionalidad al nuevo poder. En lo normativo, es la destrucción física del viejo orden lo que faculta a la Asamblea Constituyente a establecer el nuevo orden constitucional sin miras hacia la legislación y Magna Carta anterior, es decir, de actuar como originaria, no como derivativa.

3. Poder revolucionario e Institucionalidad de ruptura

So pena de ser derrotado, el poder real de la vanguardia no puede desligarse de la perspectiva estratégica y teórica de una nueva institucionalidad política y económica que rompa el orden institucional del pasado. Son precisos un nuevo modo de producción y una nueva superestructura.

Cromwell sustituye las tres instituciones dominantes del viejo régimen, la monarquía, el Vaticano y la aristocracia, con el parlamento, la iglesia nacional protestante y la economía de mercado desarrollista. Lenin reemplaza el parlamentarismo burgués por la dictadura del proletariado a través del Partido y la economía de mercado por la economía centralmente administrada del “comunismo de guerra”. Mao actúa sobre el mismo parangón modificándolo con los (fracasados) intentos del gran salto adelante y de las Comunas.

4. ¿Existe una situación revolucionaria en América Latina?

Si comparamos ese paradigma histórico con la situación actual latinoamericana tenemos que concluir que no existen los criterios característicos de una situación revolucionaria de este tipo en la Patria Grande. Y, de hecho, en América Latina, en los últimos 55 años, se han dado solo tres veces: la Revolución Boliviana de 1952, la Revolución Cubana de 1959 y la Sandinista de 1979.

Son marcadas las diferencias entre lo histórico y lo actual. Todos los gobiernos del cambio, los de Evo Morales, Hugo Chávez o Rafael Correa, comparten las siguientes características: a) Son gobiernos de iure, es decir, legalmente constituidos y que llegaron a la Presidencia y al parlamento a través de la institucionalidad del viejo régimen; b) En el proceso de la toma del poder no destruyeron físicamente la institución castrense establecida, sino que encontraron un modus vivendi negociado con ella y c) No disponen del poder característico y originario de las vanguardias de las revoluciones de la modernidad burguesa y socialista.

5. ¿Situación revolucionaria, pre-revolucionaria o coyuntura de normalidad en la Patria Grande?

La no coincidencia de la realidad de los gobiernos de transformació n bolivariana con el paradigma de una revolución de la época moderna permite dos inferencias: 1. El modelo sigue vigente y, por lo tanto, no hay una situación revolucionaria en la Patria Grande. Si se usa esta inferencia habrá que determinar si la realidad latinoamericana es pre-revolucionaria -es decir, conducente a una situación revolucionaria- o si las políticas desarrollistas y protosocialistas observables se mantienen dentro de la “desviación estándar” de las medidas de tendencia central del modo de producción capitalista. Es decir, que sí son una desviación significativa frente a la media neoliberal, pero no frente al capitalismo keynesiano o desarrollista; 2. La segunda inferencia posible es que el paradigma de la situación revolucionaria moderna ya no es aplicable a la realidad contemporánea latinoamericana porque ésta ha cambiado demasiado. En tal caso, se podría sustituir este sencillo modelo de dos parámetros (fisonomía del poder/institucional idad de ruptura) por otros más complejos, por ejemplo, de la física moderna, en los cuales el “cambio de fase” (“revolución”) opera a través de múltiples cambios microscópicos en el comportamiento del sistema hasta generar una masa crítica que produce su cambio macroscópico.

El juicio sobre el carácter revolucionario o no de la situación actual latinoamericano reviste cierta urgencia, porque de la calidad del diagnóstico de la realidad depende la terapia, diseñada para mejorarla. Y es en la calidad del diagnóstico latinoamericano donde se encuentra uno de los mayores obstáculos a la construcción de la vanguardia latinoamericana y su teoría libertadora.

DESPLEGADO A FAVOR DE LA DESPENALIZACION DEL ABORTO

POR EL DERECHO DE LAS MUJERES A DECIDIR


  • Al largo camino que han recorrido siempre las mujeres para ejercer sus derechos, hay que sumar el ataque persistente de quienes se consideran poseedores de la verdad absoluta, y tratan de imponer sobre ellas sus juicios morales empleando chantajes, amenazas, insultos y difamaciones. Ataques todos, en estos días, a la libertad de las mujeres que optan por interrumpir tempranamente su embarazo por decisión propia.

  • El aborto es una realidad social lacerante que se manifiesta como un problema de salud pública. Se calcula que más del 20 % de las mujeres en edad fértil han recurrido a esta práctica.
  • Cada año se realizan en México más de medio millón de abortos de manera clandestina y, por tanto, en condiciones higiénicas deplorables. Estas circunstancias hacen que en nuestro país los abortos sean la tercera causa de muerte materna. Tenemos que asumir, así, que existen diversas formas de violencia contra la mujer, y que una de ellas es la institucional, que se refleja en una legislación que aún contiene elementos altamente discriminatorios hacia ellas.
  • Creemos firmemente que es necesario proteger la salud e integridad física y emocional de la mujer. A esto responde nuestra convicción de que debe tener el derecho y la libertad de decidir, en el marco de la ley, sobre un embarazo no deseado. Nos pronunciamos a favor de despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo, tal como lo propone un amplio grupo de legisladores de los partidos Alternativa Socialdemócrata, PRI y PRD, PT y Convergencia, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
  • Dicha iniciativa no pretende hacer del aborto una práctica para controlar la natalidad, como con calculada malicia dicen algunos. Y mucho menos para fomentar que las mujeres lo lleven a cabo; sino para que aquellas que tomen esa decisión, tengan el recurso de practicarlo con las condiciones de higiene necesarias para garantizar su salud, que es un derecho humano esencial.
  • Reiteramos nuestro compromiso con las mujeres y con la defensa de sus derechos. Pugnamos por una ciudadanía libre e informada, en un país sin discriminaciones.
  • Mujeres periodistas, artistas, trabajadoras, intelectuales, amas de casa, activistas, escritoras, científicas, políticas, entre otras, han salido del ámbito privado para trabajar activamente por esta deseable reivindicación de su derecho a decidir. Nos sumamos a su lucha.
  • Por tanto, exigimos a todos los legisladores que asuman su responsabilidad en esta materia, y que las interrupciones de embarazos se realicen en el marco de la salud pública. Pedimos también programas amplios y eficaces de educación sexual, y acceso a los métodos preventivos y anticonceptivos, incluida la llamada píldora del día siguiente.
  • Reclamamos que se garantice la seguridad en las clínicas privadas y públicas para llevar a cabo estos procedimientos; y así las mujeres que decidan abortar lo puedan hacer con atención esmerada, en condiciones higiénicas y con los cuidados médicos necesarios. Respetamos también las objeciones de conciencia que algún personal de los trabajadores de la salud pudiera exponer.
  • Finalmente, pedimos que el aborto deje de estar tipificado como delito en el Código Penal, para que sean las mujeres quienes en esta materia resuelvan. Que se haga realidad la enfática prescripción de la Organización Mundial de la Salud, de la ONU, de "que la interrupción del embarazo se haga en condiciones óptimas de higiene, y con los métodos menos lesivos para la mujer".