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Discurso censurado en el Premio Ortega y Gasset

Construyamos juntos un Plan Anticrisis para los estudiantes y jóvenes

Construyamos juntos un Plan Anticrisis para los estudiantes y jóvenes

Pronunciamiento de Redes Universitarias leído hoy a las 11 hrs. afuera de la Torre de Rectoria de la UNAM.

ES NECESARIO UN PLAN ANTICRISIS

DESTINADO A LOS JÓVENES

NUNCA MÁS LA BOTA MILITAR EN LA UNAM

NUNCA MÁS ALAMBRES DE PÚAS QUE LIMITEN LA LIBRE DISCUSIÓN

Agradecemos a los medios de comunicación presentes su interés por escuchar el punto de vista de un sector de estudiantes.

1. A 9 años de la entrada de la PFP a la UNAM es necesario hacer los siguientes señalamientos:

El movimiento estudiantil que en 1999 agrupó a miles de jóvenes contra el incremento de cuotas que en aquella ocasión impuso el Dr. Francisco Barnés de Castro, logró parar la intentona privatizadora a tal grado que hoy ya no se habla de subir las cuotas como "solución" a los grandes problemas que enfrentan las universidades. Logró poner en el centro del debate la necesidad de democratizar la universidad.

Este movimiento es una muestra de la escasa atención que los gobiernos federales han puesto en los jóvenes pues desde el principio le apostaron al desgaste y a la descomposición sin buscar alternativas reales que le dieran cauce a las demandas de educación pública.

A 9 años de que la PFP entrara en la UNAM y desalojara a los estudiantes que mantenían la huelga es necesario decir:

Nunca más la bota militar debe pisar la UNAM, nunca más la bota militar debe ser usada para resolver un conflicto político.

De igual manera, decimos:

Nunca más deben ponerse alambres de púas que limiten la libre discusión, nunca más deben instalarse barricadas (aunque sean ideológicas) que dividan a los estudiantes.

Aspiramos a construir un movimiento plural que permita que todo universitario sin importar credo político, preferencia sexual o religión tenga un espacio donde pueda expresar libremente sus puntos de vista.

Los universitarios hemos demostrado que es con el diálogo como se deben resolver los conflictos, que sólo con una institución vigorosa y de puertas abiertas es como podemos sentar las bases de una nueva universidad más democrática donde la voz de los estudiantes sea tomada en cuenta.

2. A 9 años de la entrada de la PFP a la UNAM la situación se ha agravado.

La crisis económica que devasta nuestra Nación afecta de manera directa los bolsillos de nuestras familias. En el supuesto Plan Anticrisis que presentó el gobierno federal no se dice nada de los jóvenes no hay ninguna propuesta para decirnos cómo vamos a enfrentar la crisis.

Por el contrario se condena a los jóvenes al desempleo, a la incertidumbre.

De acuerdo al INEGI de octubre a diciembre de 2008 los profesionistas y bachilleres sin trabajo pasaron de 602 mil 218 a 673 mil 90 personas. Es decir, 70 mil 872 personas desempleadas preparadas a nivel superior y medio superior.

También a finales del año pasado, el CONACYT anunció, bajo el pretexto de la crisis y la devaluación, que se iban a disminuir las becas de los estudiantes que quieren hacer un posgrado en el extranjero.

Otro aspecto preocupante es, que como resultado de los continuos incrementos en el diesel y la gasolina, las familias han incrementado su gasto en el transporte.

De acuerdo con la última Encuesta Nacional de Ingresos y gastos de los Hogares (ENIGH) del INEGI, después de alimentos, el transporte es el segundo gasto más importante que hacen las familias mexicanas.

El 18 por ciento de los recursos totales de una familia se destinan a transporte, mientras que el 14 por ciento se destina a educación y materiales escolares; es decir, una familia invierte más en el recorrido que en el desarrollo escolar de un estudiante.

3. Ante esta situación hacemos un llamado a todos los estudiantes del país a construir desde abajo una propuesta de Plan Anticrisis que ponga en el centro las necesidades de los estudiantes y los jóvenes. Que rescate la educación pública y la cultura como bases del desarrollo nacional.

Elaboraremos una campaña muy amplia para difundir los efectos de la crisis en este sector.

Proponemos a la discusión tres condiciones básicas de este proyecto

a) que ningún estudiante se quede sin escuela por causa de la crisis

b) que bajo ningún motivo se permita que el gobierno federal reduzca los presupuestos de las universidades públicas ni limite los proyectos de investigación

c) que se trabaje en una propuesta para que en todo el país se otorguen descuentos en el transporte a los estudiantes y, en el caso del DF se extienda el Programa Soy Joven (que otorga transporte gratuito en el RTP, metro, trolebús) a todos los alumnos de nivel medio superior, superior y posgrado que lo soliciten.

Para analizar estos aspectos convocamos al Encuentro de Estudiantes con Intelectuales que se realizará el Jueves 12 de Febrero a las 12 hrs. en el Auditorio Narciso Bassols del anexo de la Facultad de Economía.

ATENTAMENTE

3 de Febrero de 2009.

REDES UNIVERSITARIAS

Estudiantes de la UNAM, IPN, UAM, UACM, ENAH

En vivo por AMLO TV

8.0. EL SANADOR INTEGRAL HA DE SER UN SER HUMANO DESBORDANTE DE AMOR

HOMEOÁGAPE

(Fuerzas Homeopáticas desde el Amor)


8.0. El Sanador Integral ha de ser

un ser humano desbordante de Amor


La enfermedad, en cualquiera de sus formas, es básicamente una carencia de Unidad, una falta de Amor… La salud, por el contrario, es fundamentalmente la conciencia-experiencia de la Unidad y la presencia-experiencia del Amor…


Por ello, el Verdadero Médico ha de ser un ser humano desbordante de Amor, en todas sus expresiones: compasión, ternura, afecto, empatía, solidaridad, generosidad, comprensión, aceptación, perdón, respeto, servicio, paciencia, sacrificio, incondicionalidad… Si el Sanador Integral no tiene esto, si no es esto, de nada servirían sus globulitos homeopáticos o sus conocimientos o su destreza médica… Si no tiene esto, si no es esto, se convertiría, por desgracia, en un factor más de desequilibrio y de enfermedad para sus pacientes y para su entorno…


En esta forma especial e integral de concebir la Medicina se puede, quizá, ser un "mal científico" o un "psicólogo poco perceptivo" o un "educador torpe", y aún así ser factor de curación y de crecimiento para otra persona. Pero no se puede curar, hacer crecer, o alcanzar la Salud Integral, ni para sí mismo ni para otros, si no se es el Amor, si no se tiene al Homeoágape como el Centro Vital de la Homeostasis-Homeodinámica-Homeopatía que se intenta poner al servicio de los demás…


Si deseas leer el artículo completo, da click al siguiente link: http://homeopatiaintegral.blogspot.com/2009/02/80-el-sanador-integral-ha-de-ser-un-ser.html


"Duc in altum" (VVV)

"VE más lejos, VE más alto, VE más profundo"

Universidad de la IV República

Gobierno Legítimo de México

Tiene toda la razón el maestro Ortiz Pinchetti, lo fallido no es el estado, sino el estúpido proyecto neoliberal...

Un Estado fallido o un proyecto fallido

El Despertar

José Agustín Ortiz Pinchetti

La visión benévola y cómplice de los estadunidenses hacia los gobiernos conservadores de México ha dado un giro dramático. Diversas agencias de ese país están de acuerdo en que México es un Estado fallido. Creo que esta crítica es egoísta y tardía, aunque en alguna forma resulte justa.

Les preocupa que una ruptura en México provoque una oleada inmanejable de millones de inmigrantes. Hace 25 años que el proyecto neoliberal ha tenido rendimientos decrecientes, pero como permitía ventajas para ellos prefirieron apoyar a la elite mexicana. Ahora han despertado ante el grave peligro en su dilatada frontera sur.

¿Es fallido el Estado mexicano? Un Estado es la estructura jurídica y política de una nación. México no está en proceso de disolución. Hasta donde alcanza la vista, el Estado mexicano que se consolidó hace 150 años tendrá centenares más de vida.

El gobierno de Felipe Calderón, basado en elecciones fraudulentas e injustas, es fallido, es decir, frustrado, desacreditado, a un paso de la quiebra. Repase usted cualquier indicador y verá los resultados negativos abrumadores.

Es fallido también el proyecto neoliberal. Un intento de modernización conservadora, copia extralógica del estadunidense aplicado a rajatabla desde 1983.

Una ONG found for peace ha señalado una multitud de déficits en los terrenos demográfico, económico, en la desigualdad entre las clases y castas, en la fragmentación e ilegitimidad del gobierno y el desastre del aparato de seguridad.

Ni Calderón ni el proyecto "neoliberal" pueden ser identificados con México. Si se hunden, no tienen por qué arrastrar a la nación. Existe un proyecto alternativo. Podemos volver a crecer, empezar a redistribuir, compactar la estructura de gobierno, defender el interés nacional, completar el proceso democrático. Este proyecto no es una utopía lejana. México no tiene por qué ser una nación marginal y decadente. Podemos recuperar el rumbo y convertirnos en una nación poderosa que ocupe el lugar que le corresponde en el mundo y que haga aportaciones sustantivas en beneficio de la humanidad.

http://www.jornada.unam.mx/2009/02/08/index.php?section=opinion&article=011o1pol

Historia de devaluaciones

 

Carlos Fernández-Vega

- Historia de devaluaciones

- Triunfalismos a cambio de correcciones


Diez días antes de concluir su sexenio, el 20 de noviembre de 1994, Salinas de Gortari habría ofrecido a su sucesor "operar" la devaluación del peso; Zedillo, el mandatario entrante, asegura que en realidad el mandatario saliente se negó a proceder y, así, asumir el costo político de la decisión. Lo cierto es que sólo puede documentarse que entre esa fecha y el 30 de diciembre del año citado, ya con los "errores" en funcionamiento, se "perdieron" más de 6 mil 600 millones de dólares en reservas internacionales (para superar los 20 mil millones en todo 1994), el peso se devaluó estrepitosamente y comenzó la que en ese entonces fue calificada como la crisis económico-financiera más profunda del México "moderno".

Años después, el hijo predilecto de Agualeguas daría su versión al respecto, totalmente encontrada con la de Zedillo, ésta conocida en un desayuno en Los Pinos allá por agosto de 1996. En cualquiera de los casos, los mexicanos fueron quienes pagaron la voluminosa factura, y lo siguen haciendo, porque se amplió la membresía del club de presidentes devaluadores y devaluados. Si se atiende la versión de los mandatarios, todos, menos ellos, fueron los causantes de la terrorífica depreciación de la moneda nacional. Al cierre del sexenio zedillista la devaluación acumulada fue de 273 por ciento.

Si fue Salinas o su relevo es lo de menos. El hecho es que el batacazo salió carísimo al país. Zedillo lo justificó así: "el desaliento que esta nueva crisis financiera provocó en los ciudadanos se agudizó, porque el esfuerzo realizado durante casi una década para transformar nuestras estructuras, había alimentado las expectativas de crecimiento, multiplicación de empleos estables e ingresos crecientes. Los mexicanos se esforzaron a la espera de un crecimiento que no llegó.

"Hoy podemos apreciar que la crisis se fue gestando durante mucho tiempo. Su naturaleza y su magnitud no pueden ser atribuidas a un sólo hecho o a una determinada decisión de política económica.

"Ciertamente, hubo razones para que la crisis estallara con tanta fuerza. Una de ellas fue que durante muchos años un fuerte y creciente déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos se financiara con entradas de capital volátil. También influyó que se financiaran proyectos de largo plazo con instrumentos de corto plazo; que se permitiera, más allá de lo prudente, la apreciación del tipo de cambio real y que, frente a cambios drásticos en las condiciones internas y externas, las políticas financieras hayan reaccionado lentamente o en un sentido muy riesgoso, como en la dolarización de la deuda interna que supuso el crecimiento de los Tesobonos.

"No había precedentes por ejemplo, del origen no bancario de gran parte de los flujos de capital que llegaron al país durante varios años, y que a la postre exacerbó su volatilidad. Tampoco tenían precedente los hechos de violencia que enlutaron a la nación durante 1994. Con absoluta convicción, sin embargo, afirmo que la crisis nunca habría ocurrido con tal gravedad, aun en presencia de muchos de los factores adversos señalados, de no haberse descuidado la generación de ahorro interno. Mientras que en 1988 los mexicanos ahorrábamos casi 22 por ciento del producto nacional, esa proporción fue reduciéndose, año tras año, hasta llegar a menos de 16 por ciento en 1994. A pesar de que en esos años contamos con la mayor disponibilidad de recursos financieros externos en la historia del país, la falta de ahorro interno provocó que la inversión productiva no tuviera el dinamismo deseable.

"Por falta de ahorro interno, de inversión y de crecimiento del PIB, la economía mexicana se hizo vulnerable a los movimientos de capital de corto plazo. Esa vulnerabilidad aumentó por los hechos trágicos de 1994, y por el alza de las tasas de interés en el exterior. Al agotarse los estrechos márgenes que podrían haber permitido corregir gradualmente el grave desequilibrio acumulado, estalló la crisis. No obstante que se realizó un ineludible ajuste cambiario y que las tasas de interés registraron un alza significativa, la pérdida de recursos continuó haciéndose cada vez más grave. En los primeros días de 1995, el retiro masivo de inversiones puso al país al borde del colapso financiero y productivo. Para calibrar su gravedad, conviene saber que durante los tres primeros meses del año, el país sufrió una pérdida de recursos varias veces mayor que el impacto de la crisis de la deuda de 1982 o la crisis del petróleo de 1986".

Llegó el "cambio". Con él, el ingreso petrolero más alto de la historia, de la mano de un derroche de recursos jamás visto. Sólo el creciente ingreso de petrodólares y remesas permitieron una reducida devaluación del peso: 17 por ciento en el sexenio. A nombre de su bancada, Felipe Calderón habló en el acto del primer informe foxista: "por primera vez en 10 años, la boyante economía del vecino del norte se ha detenido… Sin embargo, una circunstancia tan difícil no ha degenerado en una crisis (…) en contraste con lo ocurrido cada seis años y a pesar de la desaceleración, esta vez no hay crisis financiera, no hubo devaluación ni tampoco fuga masiva de capitales… México no quiere volver al pasado ni apostarle al despeñadero".

Nada se corrigió, por el contrario se mantuvo el tono triunfalista. Ya como inquilino de Los Pinos, Calderón (primer Informe de gobierno) aseguraba que "turbulencias recientes en los mercados financieros internacionales han obligado a los bancos centrales de otros países a inyectar cientos de miles de millones de dólares a su sistema financiero para atender problemas de solvencia. No ha sido el caso de la economía mexicana que ha demostrado solidez en su sistema financiero y monetario. En otros tiempos, estas turbulencias hubieran generado una crisis económica".

Y en los tiempos actuales también, diría el sabio: en cinco meses, casi 50 por ciento de devaluación, y le restan cuatro años.

Las rebanadas del pastel

Tampoco perteneció al club de los "modernos", pero sí fue devaluador. Adolfo Ruiz Cortines truncó seis años de estabilidad cambiaria, y así lo explicó (segundo Informe, 1954): "acabamos de hacer frente, con el apoyo y la colaboración del pueblo, a un ajuste monetario. Los hechos están demostrando que a pesar de las inevitables complicaciones de la medida, continuará firmemente el progreso económico nacional… Opté por autorizar la modificación del tipo de cambio como medida de seguridad y de previsión, consciente de que de inmediato habría de provocar reacciones de desagrado para el gobierno y para mí mismo, y que pasados los primeros momentos, la intuición de mis compatriotas habría, con acierto, de aquilatar que la conducta del gobierno y mía, se inspiró sólo en el deber de salvaguardar los intereses de la patria" (en la crónica parlamentaria del día a pie de texto se aclara: "estruendosos y prolongados aplausos).


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Publicado por ::: RMX Noticias ::: para Revoluciones MX el 2/09/2009 10:07:00 AM