Aznar extiende su influencia sobre AL

*Esta información salió ayer en La Jornada

Con apoyo de Manuel Espino, llama a combatir a movimientos indígenas y altermundistas

ARMANDO G. TEJEDA CORRESPONSAL

Madrid, 27 de marzo. Con la pretensión de ''influir'' en las personas que toman decisiones desde México hasta Brasil, el ex presidente del gobierno español, el conservador José María Aznar, identificó a los que considera ''enemigos de Occidente'', entre ellos los movimientos indígenas, los terroristas y los altermundistas.

En el documento titulado América Latina. Una agenda de libertad, en cuya elaboración participó el presidente del Partido Acción Nacional (PAN), Manuel Espino, Aznar fija la doctrina que, a su juicio, deben seguir todos los dirigentes afines a sus ideas políticas; es decir, los partidos políticos latinoamericanos de cariz conservador y democristiano.

En el documento, que presentó hoy en la Fundación para el Análisis y los Estudios Sociales (FAES), que creó cuando todavía detentaba el poder y que ahora utiliza para establecer las líneas doctrinales en su propio partido, el Popular (PP), y en los sectores más conservadores de la sociedad española, Aznar, fiel a su discurso, expone un panorama político de permanente amenaza de los "enemigos de Occidente", contra los que invita a combatir sin tregua.

El texto, de 98 páginas, sostiene que "la alianza antisistema empezó a gestarse de manera espontánea, por la coincidencia en los enemigos y en las fobias. Esa aversión común es la que aglutina a la izquierda que fracasó en mayo de 1968 y a la que se le vinieron encima los cascotes del Muro de Berlín; a los intelectuales que alentaron el comunismo y hoy ven con complacencia la pulsión anti-occidental del islamismo jihadista; a los antiglobalizadores altermundistas del más distinto pelaje y a las distintas manifestaciones de indigenismo, populismo y fanatismo religioso".

Añade que "todos los que forman parte de esta alianza, difusa pero operativa, creen ver en ella una oportunidad de acrecentar su influencia y debilitar a su enemigo común, Occidente, y para ello no dudan en aliarse los más extraños compañeros de viaje, lo que explica la creciente cercanía y coordinación entre todos estos elementos y el islamismo".

La FAES es una institución que no sólo adoctrina a la derecha española, sino que ahora pretende extender su influencia hacia América Latina, para lo que estableció una serie de acuerdos de cooperación y colaboración con otros partidos, como el PAN, lo que permite tanto el intercambio de información como la asistencia de jóvenes políticos mexicanos a cursos de "capacitación" en Madrid.

Hasta la fecha, unos 200 jóvenes latinoamericanos han asistido a estos cursos, y "algunos de ellos ya han tomado decisiones en lugares estratégicos de esos países", explicó Aznar.

Precisamente, Espino fue una de las personas que colaboraron en la elaboración del documento y con quien la derecha española mantiene una fluida comunicación.

Uno de los diagnósticos que expone la FAES sobre América Latina es la falta de seguridad jurídica y el "quebrantamiento del estado de derecho", además de que, añadió, "la libertad de expresión también está amenazada en la región por las actuaciones que van desde la utilización discrecional de la publicidad, a métodos menos sutiles como la censura y la persecución de algunos periodistas y medios opositores a los gobiernos de turno".

Aznar, quien gobernó entre 1996 y 2004, señala en el texto que México es un ejemplo de "que cuando las instituciones funcionan son una garantía para la democracia y la libertad. Y eso es aplicable a toda América".

Asimismo, el ex mandatario español fustigó a los gobiernos del presidente venezolano, Hugo Chávez, y de su par cubano, Fidel Castro, al calificarlos de regímenes "siniestros" y "totalitarios".

Consideró que la transición cubana deberán construirla los de la isla, y los del exilio, los del gobierno y los de la disidencia, y evitar una alianza revolucionaria con Venezuela, Bolivia o Ecuador.

En cuanto a los movimientos indígenas, Aznar agregó que este fenómeno "empieza a ser para América Latina lo que el nacionalismo es a Europa. El indigenismo racista siembra la división social y agudiza problemas existentes".

Los dos, dijo, "subordinan principios e instituciones liberales como la división de poderes, el mérito y capacidad, la igualdad ante la ley y el respeto por los derechos individuales, al logro de sus objetivos muy cercanos al totalitarismo".

El público presente en la sede de la Faes, formado por cuadros jóvenes de partidos conservadores latinoamericanos y de militantes del PP, recibieron con un aplauso la "doctrina" que Aznar pretende expandir en los gobiernos de América Latina en los próximos meses.

COMENTARIO DE LA LIGA NACIONAL DE COMITÉS CIUDADANOS EN RESISTENCIA: Señor Aznar, México es un país predominantemente indígena, 10 millones de sus habitantes son indígenas puros y 90 millones llevamos orgullosamente en nuestras venas sangre indígena mezclada con la europea, la africana y en algunos casos la asiática. Por lo tanto, su declaración a la prensa de que los movimientos indigenistas son enemigos de occidente es una clara provocación a la Nación Mexicana, sus palabras son propias del fascismo franquista que sumió a España en una de las noches más frías y oscuras de la historia, y que un México libre, soberano y revolucionario combatió abiertamente tanto en el ámbito bélico como en el diplomático.

Como representantes del Gobierno Legítimo de México, encabezado por Andrés Manuel López Obrador, no olvidamos que usted abiertamente apoyó al hoy usurpador Felipe Calderón durante la campaña electoral, violando con ello la Constitución Política y las leyes electorales mexicanas, es por ello que las mujeres y hombres libres y concientes de México, que hoy estamos luchando contra el gobierno usurpador y fascista de su aliado Felipe Calderón, le decimos a usted que lo declaramos persona NO GRATA en la República Mexicana y que así como hace 140 años, los patriotas mexicanos encabezados por el Benemérito de las Américas, el indígena zapoteco Don Benito Juárez, enjuiciamos y fusilamos a Maximiliano de Habsburgo, el día de mañana lo someteremos a usted a la justicia y a las leyes mexicanas por su deleznable, ilegal e inconstitucional intervención en los asuntos internos de México.

A nuestros hermanos españoles, les pedimos que nos apoyen en nuestra lucha, así como nuestros abuelos y el Gobierno Revolucionario del General Lázaro Cárdenas, apoyaron a los Republicanos contra Franco. Pongamos freno de una vez por todas al fascismo internacional que hoy como hace 60 años se pretende apoderar del destino de millones de seres humanos.

¡Pueblos del mundo uníos!

Ciudad de México, Sede del Gobierno Legítimo de México, a 29 de marzo de 2007.

Liga Nacional de Comités Ciudadanos en Resistencia.

*Esta nota ya fue difundida en España con la colaboración del colectivo Barcelonés Kaos en la Red.

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