Los testimonios son contundentes: “sí violaron a Ernestina Ascencio ”

Ignorados por las autoridades
Los testimonios son contundentes: “sí violaron a Ernestina Ascencio ”
Su sobrina lo recuerda: “estaba sin ropa y con las manos atadas”
Los soldados son reemplazados por judiciales y policías
60 % de casas de Tetlatzinga ya tienen piso firme-fiel
Nada cambia por la entrega de apoyos, “pedimos justicia”: Rosendo Antonio
Edificadas ya tres casas-cuarto para los hijos de Ernestina
Miden cuatro por cuatro y cuentan con letrina



Por Norma Trujillo Báez / Ramón Moreno, enviados
Tetlatzinga, Soledad Atzompa, Ver. a 8 de abril de 2007.-
Linda Macario Pascuala, sobrina de Ernestina Ascencio Rosario, y acompañante cotidiana del pastoreo de sus ovejas, ahora lleva a pacer a su ganado cerca de su casa, ya no va más lejos, hoy tiene miedo, de que la violen los vestidos de verde por eso es acompañada por una de sus nietas, en espera que Oportunidades le pague sus 360 pesos bimestrales para que pueda comer sus 6 kilos de fríjol, dos de azúcar y un pedazo de carne.Otra indígena bilingüe de 68 años de edad, que a diferencia de las otras mujeres de Tetlatzinga sintió confianza en hablar de su tía y de su vida, recuerda “siempre pasaba a mi casa a las nueve, me gritaba, Linda vamos a pastorear, nos íbamos al monte que se llama Tlapitza, a veces cuando éramos más jóvenes nos íbamos hasta allá arriba, hasta Aguaxcatla, ahí buscamos un atajo (sombrita) y nos sentábamos”.
Luego, mirando a los ojos escudriña en su memoria “cuando ya tenía 60 años Ernestina nos íbamos a Tecuicapa, se llama “allá, allá donde el monte está lejos” ahí ya estaba viuda, porque no tiene esposo, en ese tiempo tenía como 20 o 30 borregos, ya se iba lejos con los borreguitos, tenía que ayudar, ya tenía nietos grandes, ya que se casaron y ahora sólo tenía 6 borreguitos, pero la seguían 4 sus perritos.”
“Mi tía era buena gente, pobrecita, ay Dios mío, ese día me dolía mi bracito por eso no fui con ella, me di cuenta cuando pasó la mujer de Agustín y subí a verla, yo tengo mucho miedo, por eso ya no voy a esos lugares, hoy nomás bajo aquí con mis cuatro borregos grandes y dos chiquitos, la extraño.” Con los ojos llorosos como si lo volviera a vivir, narra “vi a mi tía cuando se encontraba tirada en la hierba, sin ropa ni nada, dicen que nada más se quebró su cintura, sus piecitos se fueron de lado, como de pollo, abiertos, cuando se encontró dijo la señora de don Agustín, “ya no habla, mamá, mamá”, ya no habló, cuando le dieron agua le dijo “me espantó los soldados”, así habló, dijo, “me violaron.” Después ya no habló nada, nada, sus manitas estaban atadas”. Cuando la encontramos, los perritos tenían golpes y no dejaban que alguien se le acercara, ladraban…

UN PUEBLO DE LEÑADORES: POBLADORES
Aquí somos 736 habitantes, todos hablamos el náhuatl, nuestros abuelos no hablaban nada el español y algunos jóvenes, los que van a la secundaria y al bachillerato poco más o menos aprenden, ya hablan, no muy bien, los señores mayores nada, cuando viene alguien de la ciudad no quieren hablarle, no quieren acercarse porque tienen miedo.
Un pueblo asentado en la parte más alta de uno de los cerros de la Sierra de Zongolica, se dedica a hacer muebles rústicos, sillas, mesas, camas de pino y ocote, toda la gente se dedica a eso, no hay otro medio para ganarse el pan de todos los días, no hay fábricas aquí. Tetlatzinga, Acultzinapa, Atempa, Mexcala, Nacoapa, somos comunidades vecinas que nos dedicamos a eso. Los 16 municipios de la sierra de Zongolica que nos dedicamos a reforestar y aprovechar la madera son Tequila, Atlahuilco, Tlaquilpa, Acultzingo vendemos leña y carbón, algunos de Ciudad Mendoza, La Cuesta y Necoxtla, también hacen muebles.


Tetlatzinga, significa “en un lugar donde hay piedras” y por otro lado, le pusimos así porque el santo patrono que tenemos en la comunidad, se apareció en un lugar que se llama Tetla, que es como un hoyo de piedra y de allí apareció hace muchos años se hizo la imagen de san Antonio y de allí salió el nombre. Antes estuvimos juntos con la comunidad de Acultzinapa, pero desde hace 23 años nos separamos. No son congregaciones con casas juntas, sino dispersas hasta con 100 metros de distancias entre loma y loma, no se distingue con claridad donde comienza una comunidad de otra “No sabemos porque vinieron los soldados porque por ahí pasaba la gente con su madera, aquí no hay marihuana, no hay delincuencia organizada, ni carrileros (guerrilleros), de aquí legalmente yo digo, yo conozco a mi gente, a mi pueblo, aquí no sembramos yerba, aquí solamente nos dedicamos a la madera, aprovechamos plantas forestales, a eso nos dedicamos porque no hay otra cosa.


La siembra del maíz no da mucho, muy poco, se tiene que sembrar con fertilizante, se quema con la helada cuando está la milpa, sólo se da una vez por año, y ahí se pierde, no podemos quedarnos sólo con la siembra del maíz, Dios nos puso la madera forestal, cada año cortamos y sembramos lo que podamos, según el terreno sembramos 50, 100 o 500 plantas.
En medio de neblina y hermosas vistas panorámicas en el pueblo, la gente está conciente del futuro: no podemos sólo aprovechar y no sembrar, porque vemos para nuestros hijos pues de dónde van a sacar el pan de todos los días, tenemos que plantar y aprovechar. Aquí no hay gente extraña, a veces vienen a comprar muebles del mismo municipio, la gente estaba tranquila y no tenía miedo, aquí no hay asesinatos, nada de eso, la gente no acostumbra cargar armas o hacer cosas, cualquier pueblo no deja que haga cosas como la que pasó, aquí todo se vigila.

LOS SOLDADOS YA IBAN A HACER SU MALDAD, ANTES DEL CRIMEN: HERIBERTO
Los soldados estuvieron en Teotlalco, unas seis veces antes, se instalaron allí, en Mexcala, estaban en Atempa y la última vez estuvieron en nuestra comunidad, recuerda Heriberto López Cruz, un habitante del lugar.

Tuvieron un problema en Teotlalco con la gente de Mexcala, porque sacaron la madera a la carretera y la amontonaron para ir a traerla en la camioneta y los militares agarraron toda la leña, la quemaron, se la llevaron y la gente no estuvo de acuerdo, porque es un trabajo, hablaron con los soldados y no les hicieron caso, hablaron con el comandante y tampoco porque les dijo que ellos eran del gobierno federal.Finalmente luego de que bajaron a hablar con el encargado del batallón en Orizaba, les pagaron 2 mil pesos por la leña que agarraron y de allí se pasaron de esa comunidad a Tetlatzinga.
El sábado 24 de febrero, en esta comunidad, un día antes del crimen de Ernestina, una señora y sus dos hijas, una chamaca como de 14 y otra más grandecita pasaron por donde estaban los soldados, en un lugar que le llaman Aguaxcoatl les hablaron, les chiflaron, les dijeron cosas, las siguieron, iban a casa de su hijo, pero como la seguían, ellas se metieron rápido a la casa de su hijo y los militares se siguieron de largo.


LAS RESPUESTAS HASTA HOY: ANTONIO
Antonio Rosendo Dolores, subagente municipal de Tetlatzinga, dijo que hasta este día “no hay respuesta positiva, por eso estamos preocupados, pedimos justicia al gobierno del estado y también gobierno federal, que haga seguimiento, que lo justifiquen, queremos saber quiénes fueron los culpables, que se castiguen, no hay otra cosa que hacer, es un caso que sucedió, en la comunidad estamos preocupados.”Como aquí en Soledad Atzompa y hasta otros municipios vecinos, Atlahuilco, Xoxocotla, que son municipios vecinos, todos los pueblos indígenas náhuatl estamos afectados por la muerte de nuestra hermana.
Hace poco aquí me pasaron a ver la Seguridad Pública, les pregunté de dónde vienen y ellos dicen que vienen de Xalapa y les pregunté a qué vienen y ellos me dicen que a ver a todos los pueblos indígenas, una o dos veces al mes, pero antes no venían, por el problema que hubo, ahora el gobierno ya está mandando a los pueblos indígenas, pero hasta donde yo veo que no necesitamos porque aquí en la comunidad, como nunca ha entrado un delincuente, aquí todos nos conocemos, no dejamos que entren delincuentes, si alguien por ahí hace un robo, estamos unidos y entre la gente se auxilia, no necesitamos que subiera algún patrulla.
No me mostraron oficio, nomás así a palabra, vienen con traje, me dejaron sus teléfonos, porque yo digo de dónde vienen y me dijeron ellos vienen de Xalapa pero en donde ellos llegan y el delegado es en Mendoza los manda a dónde ellos quieren, entonces les dije que dieran su teléfono para hablar con el delegado por si hay un problema, porque yo digo que para qué vienen ahorita, hasta aquí no han subido a lo mejor por allá, pero yo no los veo.
La gente le dice que no es necesario que subieran (los policías), aquí también la policía si una cosa que sucede le hablamos, aquí los detiene uno, bueno a veces se pelean unos borrachos y si no se puede intervenir en la comunidad hablamos al ayuntamiento para que vengan a traer a esa gente y se los llevan al municipio.
Tienen miedo que los policías los persigan por trabajar la madera, ya han pasado uno o dos veces esos problemas porque los de Seguridad Pública, una persona que traía su camioneta de Mexcala, lo siguieron cuando ya estaba llegando a su casa, detuvieron a ese señor, pero cuando la gente vio que ya estaban deteniendo el carro la gente se juntó y pues allí tuvimos problemas con ellos, porque aquí no hay otro medio para vivir, solamente la madera, si nos van a dar unas empresas para que la gente allí trabajara, pues sería bueno, pero si no hay otra cosa, aquí no robamos. No hacemos otra cosa, no sembramos la mala yerba, yo veo en la televisión como en otros estados se dedica a esa mala yerba y cómo allí no detienen a esa gente.
No tenemos permiso para explotar la madera, pero hacemos una organización de aprovechamiento forestal y se está solicitando ya un vivero municipal para que de allí se produzca la planta y sembrar en todo el municipio y pedimos al gobierno federal que nos mande unos ingenieros para que nos hagan del manejo integral, para que no tengamos más problemas, no sé para cuándo pero ya vamos a contar con un papel para que ya podamos sacar nuestra mercancía sin problemas con la forestal o la judicial y llevarla a otros estados.
Porque a los compañeros que salen a vender los agarran les quitan sus camionetas, les piden muy alta cantidad, yo creo que ni lo que llevan de mercancía y les ha pasado mucho a nosotros y a los del municipio de Atlahuilco o de Tequila si hay gente en la cárcel, o les han metido a las cárceles y nos apoyamos entre todo el pueblo para sacarlos, algunos ya han tenido órdenes de aprehensión, pero si los agarran vamos a hacer una movilización. Gracias a la madera no hay muchos migrantes que se van a EU, yo he escuchado en otros pueblos que no hay medio s de trabajo que se van pero hay compañeros que ni llegan, se mueren en el desierto o los que pasan piden dinero para regresar o los que logran conseguir trabajo. Las mujeres sienten miedo, están asustados para salir al campo a trabajar, a cuidar los borregos, a hacer leña, tiene que salir uno para comer.

LOS APOYOS
El miércoles santo, el subsecretario de finanzas, Javier Duarte Ochoa, entregó dos autobuses para traslado escolar, entre otros apoyos porque aquí sólo cuentan con la primaria, pero la secundaria y el bachillerato deben caminar dos o tres horas los chamacos para ir al plantel educativo en Huitzila, van niños de Tepachapa, Acultzinapa, Ahuaquitlapa, Barrio Nuevo, El Porvenir y Aguaxcoatl.Le plantearon al gobernador desde el 27 de febrero por el miedo que tienen las chamacas para caminar en el monte, sus hijas y las del pueblo ya no quieren ir a la escuela y los papás también ya no las mandan, porque tienen que pasar por el campamento de soldados, de Tetlatzinga son 50 las adolescentes que diariamente acuden a estas escuelas.
En una audiencia con el secretario de gobierno, durante el mes de marzo en Xalapa, recuerda el subagente municipal que allí se presentó el ingeniero del piso fiel, que les dijo que darán a otras comunidades como Acultzinapa, en Atempa, en Huixtitla, les van a dar también ese apoyo.Las escuelas son la Secundaria Técnica 136 y el CECyT, algunos papás están interesados en enviar a sus hijos a ellas y algunos chamacos les interesa la educación, nos hace falta, para que no les pase como nosotros, dicen ellos “que no podemos expresarnos, no nos entienden bien las autoridades o en las ciudades”.
Desde antes veníamos pidiendo a través de los gobiernos y los diputados cuando hacen campaña, ponemos nuestra petición, para que si les favorece en el voto les dé algo, que aquí ciertamente, no contábamos con el piso, porque nuestras viviendas son de madera y con piso de tierra, pero no sabemos si el programa ya estaba o solamente por la muerte de Ernestina. Pero cuando vino el gobernador nos dijo que nos iban a brindar el piso fiel, ya casi está concluyendo de llegar el material, el 60 o 70% de las casas de la comunidad ya tienen piso.

Incluso las casas que prometió Fidel Herrera Beltrán a los hijos de la señora en realidad son sólo unos cuartos de 4x4 metros, construidos con bloc, bien pintados, con lámina de zinc y una letrina de un metro cuadrado a unos metros del cuarto, se encuentran deshabitados.Al acercarnos al lugar la nuera de la señora Ernestina sólo habla náhuatl y una de sus nietas ya bilingüe al comentarle la razón de nuestra visita negó la parentela con los ojos llorosos “no conozco a esa señora y nada quiero saber de ella.”
La gente del lugar opina que lo dio para que se controlara la gente que ya no sienta el dolor por el hecho lamentable de nuestra hermana Ernestina, algunos dicen que ya habían abierto esa ventanilla del programa de pisos, pero no entendemos cuál sería la razón por la que nos está mandado por el programa de gobierno o por el problema que hubo. Nosotros pensamos que para la gente se calmara porque aquí en pueblos vecinos desde que fuimos a Xalapa, dijimos que esperaríamos 15 días para castigar a culpables, pero sino nos dan una respuesta positiva vamos a ser un movimiento social, todo el municipio, hasta en otras comunidades nos apoyan todos los pueblos indígenas de los 16 municipios de la sierra de Zongolica, ya hemos hablado con otras organizaciones y nos van a echar la mano porque es doloroso lo que nos pasó.
Con el piso firme no se cambia nada, lo que nos da el gobierno de apoyo es su responsabilidad, porque cuando hacen campaña también nos prometen y a veces no se cumple, por eso este gobierno es justo que nos dé ese apoyo porque es su responsabilidad, la gente no se va quedar callado por eso, exigimos la respuesta, la justicia


LA HISTORIA DE UNA BENEFICIARIA DE OPORTUNIDADES


Linda Macario Pascuala, al igual que Ernestina, vive de la entrega de Oportunidades cada dos meses y medio, y del trasquilado de la lana de sus borreguitos, “me dan 360 pesos, que los ocupo para comprar 6 kilos de fríjol, uno de lenteja, dos kilos de azúcar y un pedazo de carne, el resto, compro cilantro y lo hago rollitos de a pesito a pesito vendo a mis marchantes de la colonia Agraria de Mendoza para amuchar el dinero y me alcance para café”.
Cuando se me acaba, vivo de la recolección de quelites y le pido a mi hijo para un litro de maíz, estoy juntando para comprarme un molino de mano que cuesta mil 700 pesos, porque la martaja es dura, entonces hago mis tortillas y con el chícharo que cultivamos lo seco y lo hago pinole, luego cuando lo voy a ocupar le echo agua y lo untamos a la tortillita y eso comemos, cuando no hay dinero, la tierra está seca y no hay quelites. Por eso espero el mes que me falta para que me paguen mi Oportunidades.



Fuente: Alcalorpolitico.com