DESPLEGADO A FAVOR DE LA DESPENALIZACION DEL ABORTO

POR EL DERECHO DE LAS MUJERES A DECIDIR


  • Al largo camino que han recorrido siempre las mujeres para ejercer sus derechos, hay que sumar el ataque persistente de quienes se consideran poseedores de la verdad absoluta, y tratan de imponer sobre ellas sus juicios morales empleando chantajes, amenazas, insultos y difamaciones. Ataques todos, en estos días, a la libertad de las mujeres que optan por interrumpir tempranamente su embarazo por decisión propia.

  • El aborto es una realidad social lacerante que se manifiesta como un problema de salud pública. Se calcula que más del 20 % de las mujeres en edad fértil han recurrido a esta práctica.
  • Cada año se realizan en México más de medio millón de abortos de manera clandestina y, por tanto, en condiciones higiénicas deplorables. Estas circunstancias hacen que en nuestro país los abortos sean la tercera causa de muerte materna. Tenemos que asumir, así, que existen diversas formas de violencia contra la mujer, y que una de ellas es la institucional, que se refleja en una legislación que aún contiene elementos altamente discriminatorios hacia ellas.
  • Creemos firmemente que es necesario proteger la salud e integridad física y emocional de la mujer. A esto responde nuestra convicción de que debe tener el derecho y la libertad de decidir, en el marco de la ley, sobre un embarazo no deseado. Nos pronunciamos a favor de despenalizar la interrupción voluntaria del embarazo, tal como lo propone un amplio grupo de legisladores de los partidos Alternativa Socialdemócrata, PRI y PRD, PT y Convergencia, en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal.
  • Dicha iniciativa no pretende hacer del aborto una práctica para controlar la natalidad, como con calculada malicia dicen algunos. Y mucho menos para fomentar que las mujeres lo lleven a cabo; sino para que aquellas que tomen esa decisión, tengan el recurso de practicarlo con las condiciones de higiene necesarias para garantizar su salud, que es un derecho humano esencial.
  • Reiteramos nuestro compromiso con las mujeres y con la defensa de sus derechos. Pugnamos por una ciudadanía libre e informada, en un país sin discriminaciones.
  • Mujeres periodistas, artistas, trabajadoras, intelectuales, amas de casa, activistas, escritoras, científicas, políticas, entre otras, han salido del ámbito privado para trabajar activamente por esta deseable reivindicación de su derecho a decidir. Nos sumamos a su lucha.
  • Por tanto, exigimos a todos los legisladores que asuman su responsabilidad en esta materia, y que las interrupciones de embarazos se realicen en el marco de la salud pública. Pedimos también programas amplios y eficaces de educación sexual, y acceso a los métodos preventivos y anticonceptivos, incluida la llamada píldora del día siguiente.
  • Reclamamos que se garantice la seguridad en las clínicas privadas y públicas para llevar a cabo estos procedimientos; y así las mujeres que decidan abortar lo puedan hacer con atención esmerada, en condiciones higiénicas y con los cuidados médicos necesarios. Respetamos también las objeciones de conciencia que algún personal de los trabajadores de la salud pudiera exponer.
  • Finalmente, pedimos que el aborto deje de estar tipificado como delito en el Código Penal, para que sean las mujeres quienes en esta materia resuelvan. Que se haga realidad la enfática prescripción de la Organización Mundial de la Salud, de la ONU, de "que la interrupción del embarazo se haga en condiciones óptimas de higiene, y con los métodos menos lesivos para la mujer".