Reconoce FMI descontento por economía en AL

Notimex

Nunca antes los votantes en Latinoamérica habían expresado su genuino descontento por el curso de la economía en sus respectivas naciones como en las elecciones realizadas el año pasado en varios países de la región.

El gerente general del Fondo Monetario Internacional (FMI), Rodrigo de Rato, reconoció que pese al progreso reciente, los niveles de crecimiento en la región permanecen muy bajos respecto a otras zonas económicas.

En un discurso sobre el futuro económico de la región, el jefe del Fondo Monetario Internacional, hizo énfasis sobre cómo la preocupación de los votantes en el curso de la economía se reflejo en las urnas en varias naciones latinoamericanas durante 2006.

Varios países en América Latina, como Bolivia, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, Ecuador, México, Nicaragua, Perú y Venezuela, entre otros, celebraron comicios generales el año pasado.

En la región, los beneficios del crecimiento han sido desigualmente distribuidos y los niveles de pobreza e inequidad permanecen todavía muy altos, dijo De Rato, quien se preguntó cuál es la mejor política para atender estos problemas.

De Rato participó con la ponencia "El Camino hacia adelante para la reforma en América Latina", en el marco de la Conferencia de la Asociación de Negocios de América Latina de la Escuela de Negocios de Columbia, Nueva York.

En su intervención, el titular del FMI hizo un repaso sobre la buena salud económica de la región y se enfocó en el debate reciente sobre gobiernos llamados populistas y lo que apoyan los procesos de reformas estructurales económicas.

De Rato destacó que sin importar el signo ideológico del sistema económico preferente, la mejor noticia en la región es la consolidación de la democracia en América Latina.

No obstante, el funcionario dijo que mientras la economía marcha bien en la región, los electores mostraron el año pasado cierta incertidumbre y en algunos casos insatisfacción acerca del estado de la economía de sus respectivas naciones.

De Rato indicó que los gobiernos que se han conducido hacia la dirección de las reformas económicas, con apoyo del FMI, han registrado más progreso en alcanzar el crecimiento y bajar la pobreza.

No obstante, donde no se han hecho progresos, menudo -observó- las reformas no han ido lo bastante lejos y que muchas de ellas son incompletas.

La visión que apoya el Fondo basada en la experiencia de otras regiones en el mundo, y en Latinoamérica, es que el crecimiento ha sido mejor en países donde las políticas macroeconómicas han sido fuertes, explicó el dirigente del organismo multilateral.

Añadió que las naciones más beneficiadas han sido aquellas que han llevado las reformas estructurales demasiado lejos.

De Rato puso como ejemplo a Chile un país que combinó de forma efectiva la estabilidad macroeconómica y reformas estructurales, que en los últimos 25 años ha mantenido el mayor nivel de crecimiento en promedio en la región.

En general, los países que se han integrado a la economía global y han buscado tener un mejor comercio en bienes y servicios en forma vigorosa son los que mejor han prosperado en un mundo crecientemente globalizado.

Los estudios del FMI muestran que la liberalización comercial y las privatizaciones en el área productiva contribuyen también al crecimiento, acotó De Rato.

De Rato dijo que los ciudadanos de los países de América Latina están en su derecho de estar preocupados por los niveles de crecimientos en sus respectivos países que permanecen todavía muy bajos.

Y también reconoció el derecho de los latinoamericanos en estar preocupados por los niveles de pobreza que permanecen demasiado altos.

Están en su derecho - mencionó - de preguntar acerca de qué política económica es la correcta por lo cual los gobiernos y las instituciones internacionales como el Fondo deben continuar buscando las mejores respuestas.

Y algunas de estas respuestas pueden requerir la atención más cercana de las instituciones y esfuerzos más sistemáticos para determinar cuáles son los requerimientos específicos para cada país, señaló.

Sin embargo, también no debemos perder de vista lo que hemos trabajado y lo que continuaremos haciendo, por ejemplo, sabemos que la prudencia fiscal es necesaria para la estabilidad macroeconómica, agregó.

"Sabemos que conservando una inflación baja ayuda a los pobres, que son los menos protegidos para soportar precios volátiles".

"Sabemos que reformas estructurales como la liberalización del mercado, privatizaciones y reformas en el sector financieros pueden aumentar el crecimiento y reducir la pobreza", añadió.

Sobre el papel del estado en la economía, De Rato dijo que en algunas áreas los gobiernos deben hacer más pero en otras deben hacer menos.

Recordó, sin embargo, que hay muchas actividades en que se necesita la actuación del gobierno, y una buena actuación, por ejemplo, el mantenimiento de la ley y el orden.

Otras acciones de gobierno son mantener un buen sistema monetario y una buena supervisión y regulación del sector financiero, que incluye también la construcción y mantenimiento de infraestructura adecuada.

En estas actividades hay también las compensaciones, por ejemplo, la inversión pública en infraestructura tiene claros beneficios, pero estos deber ser comparados con otros beneficios en el gasto de otras prioridades, por ejemplo, la educación y la salud.

Pero debemos observar -enfatizó De Rato- que estos beneficios no deben provenir de altos impuestos ni del riesgo de realizar altos gastos (cubiertos a través del déficit financiero) que puede generar inestabilidad económica.

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